El precio de la gasolina aumenta sin cesar, se multiplican los embotellamientos, hallar donde estacionar es un tormento. Por ello, cada vez más personas pasan de las cuatro a las dos ruedas.

Y cada vez más gente la utiliza no sólo los fines de semana, sino también para ir todos los días al trabajo. Quien rueda en bicicleta, gasta menos, se mantiene en buena forma física y protege el medio ambiente. A ello se agrega el cambio de imagen: los tiempos en que andar en bicicleta estaba visto como algo aburrido y anticuado pertenecen al pasado. Hoy andar en bicicleta es “in”. Es más, las dos ruedas han pasado a ser sinónimo de estilo de vida moderno. En pocas palabras: las dos ruedas están de moda.

“La bicicleta es popular y no tiene enemigos naturales”, dice la Asociación de la Industria de la Bicicleta (ZIV). En Alemania hay actualmente unos 68 millones de bicicletas y casi el 30 por ciento de los hogares tiene una bicicleta fija, para pedalear sin avanzar, pero ejercitando la condición física.

Una serie de fabricantes alemanes de bicicletas producen para el mercado masivo europeo, con modelos que alcanzan hasta precios medios. Algunas empresas más pequeñas se han especializado en productos especiales de alta tecnología y otras ponen el acento en el diseño, los controles de calidad y la distribución especializada.
De poco mantenimiento, cómodas, bonitas… y eficientes son las bicicletas presentadas todos los años en la Feria de la Bicicleta IFMA, que tiene lugar en el otoño en Colonia. Unos 500 expositores muestran regularmente sus novedades, entre bicicletas de montaña, de carrera y para excursiones, amén de modelos especiales, como bicicletas para andar horizontalmente, bicicletas con apoyo de un motor eléctrico y tándems.

Los compradores pagan en promedio unos 368 euros por bicicleta. Pero algunos modelos cuestan bastante más, sobre todo cuando tienen elementos de alta tecnología y un buen diseño.

En auge se hallan sobre todo bicicletas con motor eléctrico de apoyo, de atractivo diseño y que alcanzan considerables velocidades sin tener que realizar excesivos esfuerzos: ideales para trasladarse al trabajo sin sudar. Progresos tienen lugar sobre todo en la técnica de baterías: la bicicleta más eficiente actualmente tiene una autonomía de 90 kilómetros y una carga de electricidad cuesta sólo 7 céntimos de euro.

La industria de la bicicleta quiere ganar para las dos ruedas también a los menos ágiles, por ejemplo con tándems, de cuadro bajo y con motor eléctrico de apoyo. Quien así no anda en bicicleta, no tiene cura. Y para que vean bien también de noche, la industria ha desarrollado una nueva técnica de luz LED de alto rendimiento.

El paraíso de los ciclistas es en Alemania la ciudad universitaria de Münster: tiene 250.000 habitantes y más de medio millón de bicicletas. Pero la revolución sobre dos ruedas se abre paso también en las grandes ciudades. La meta es aumentar la participación del actual 10 por ciento de las dos ruedas en el total del transporte en Alemania.

El gobierno federal aprobó ya un Plan Nacional de Ciclovías y también los municipios se han trazado ambiciosas metas de transporte en bicicleta. Múnich, por ejemplo, aspira a transformarse en la ciudad alemana más agradable para andar sobre dos ruedas y se fijó como meta aumentar la participación del transporte en bicicleta del diez al quince por ciento. Pero Hamburgo no quiere quedarse atrás y anunció que quiere duplicar incluso el transporte en bicicleta en la ciudad: del nueve al dieciocho por ciento hasta el año 2015.

Además existe una iniciativa a nivel nacional destinada a fomentar el uso de las dos ruedas: “Bike & Business”. La idea es motivar a la gente a pedalear más y crear en las empresas una atmósfera positiva para las dos ruedas.

En el programa “Bike & Business” participan ya 45.000 empleados de 14 grandes empresas en nueve municipios. Ahora sólo falta que más empresas sigan el ejemplo de Google Alemania, con sede en Hamburgo, que puso gratuitamente bicicletas a disposición de todos sus empleados…